23 mar 2012

Recomendaciones

Hola chicos soy Adriana, pues en esta ocasión les escribo para recomendarles el “Museo de la Memoria y la Tolerancia”. Éste se encuentra frente al Hemiciclo a Juárez (estación del metro más cercana, Bellas Artes). ¿Por qué rayos ahora hago una recomendación de este museo? Si, lo sé es un museo!!!, ¿por qué no mejor hablar de algún truculento artefacto estadounidense el cual sea  absolutamente innecesario pero que me vendan como un objeto de la canasta básica?

Bueno, realmente no lo sé pero empezaré diciendo que yo no lo definiría como otro museo, para mí fue algo realmente diferente. En primera creo que la ambientación de las salas, los audiovisuales (que pueden encontrar al por mayor), las imágenes y los testimonios crean la sensación perfecta, te hacen revivir un pedazo de historia vital: los genocidios. ¿Cómo el ser humano puede llegar a tal extremo de hacer sufrir a otros sin importarle nada más, bajo intereses según ellos justificables? ¿Por qué podemos encontrar en muchos pedazos de historia tales atrocidades hechas a otros seres humanos, y que aunque se jure que no volverá a pasar, pasa? ¿Cómo es posible que la indiferencia de ahora y de ayer siga permaneciendo en una población pasiva, que no tiene el mínimo interés en preocuparse por el otro, su igual? ¿Cómo es posible que se justifique, mediante distintos medios, la barbarie de deshumanizar al otro solo por haber nacido “diferente”? La visita a este museo te sensibiliza de una manera realmente indescriptible, abre paso a un sinfín de información que nunca creíste tener. No es un museo que se recorra en un día, es un museo hecho para conocer, para reflexionar, para abrir los ojos a una población que no le interesa nada más que uno mismo. Para mí es un museo hecho para darle voz a las miles de personas que no pueden gritar su historia plagada de injusticias, es un museo que si lo dejas entrar más allá del simple aburrimiento que en ocasiones te lleva hacer este tipo de visitas te va a marcar en muchos aspectos. Lo único que podría debatirle a esta parte del museo (Sala dedicada a la “Memoria”) son dos cosas, la primera es que no se le da voz a la situación que en México se vivió y se vive actualmente (claro, nuestra historia puede no ser catalogada como un genocidio en el aspecto internacional, sin embargo a mi parecer debería de ser nombrado así, solo basta con ver a distintos estratos del país para darnos dar cuenta de ello) y en segunda, que en ocasiones la información es tanta que resulta realmente agotador.

Siguiendo con mi redacción sentimentalista puedo decirles que esto no es lo  único que pueden encontrar, como si no fuera suficiente se encuentra la sala de la “Tolerancia” que realmente la mayoría de la gente la manda… muy lejos porque como ya les dije en este punto del recorrido en ocasiones lo único que piensas es ¿a qué alma despiadada se le ocurrió meter dos temas tan complicados en un solo museo? Pero si ustedes cuando lo visiten aún tienen la suficiente fuerza mental para chutarse la sala completa se darán cuenta que vale la pena, y si no es así pues solo les recomendaría que se detengan en la parte de los medios de comunicación (por favor hagan un esfuerzo sobre humano para detenerse a pensar y ver con qué tipo de ideas absurdas estamos plagados, acostumbrados y educados hoy en día). En toda esta sala se habla de la tolerancia, y tal como lo dicen en el museo: El que escucha dialoga, el que dialoga comprende, el que comprende está libre de prejuicios. Claro como actualmente el escuchar no se estila, el dialogar es ajeno a una sociedad apresurada donde los monosílabos se encuentran en el top de las palabras más utilizadas, el comprender al otro ni de chiste se vislumbra y pretender que no tenemos prejuicios es cómicamente inservible, pues podemos imaginarnos como estamos en cuestión de tolerancia en este lindo y folklórico país; también se habla de cómo la misma sociedad, aunque se voltee de cabeza, sigue perpetuando un trato desigual por instituciones que según están en contra de la intolerancia (si, paradójicamente).

Bueno para terminar, espero no haberlos aburrido, solo me resta comentarles el precio, si, tristemente es un espacio subsidiado por empresas… ¿cómo llamarlas? ¿Carcomidas por el poder? ¿En búsqueda de intereses propios? ¿Con ilusas fachadas inocentes? Bueno solo… son empresas (quiero aclarar que puede existir la posibilidad que no todas sean de este modo), pero que abren un pequeño espacio para estos grandes temas, algo es algo… este, a si, continuando con el precio es de 65 pesos público general y 49 pesos estudiantes, profesores, adultos mayores y niños. Abierto de martes a viernes de 9 a 6 y sábados-domingos de 10 a 7.

Pues eso es todo, un gusto como siempre escribirles, cualquier cosa, duda, chiste, no importa lo que sea POR FAVOR comenten. Nos vemos

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